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jueves, 11 de octubre de 2012

Tríptico de la Virgen, san Miguel y santa Catalina - Triptych of Mary and Child, St. Michael, and the Catherine - Jan Van Eyck

Tríptico de la Virgen, san Miguel y santa Catalina - Triptych of Mary and Child, St. Michael, and the Catherine - Jan Van Eyck -  Galería de pinturas de Dresde - Gemäldegalerie Alte Meister. Retablito portátil, destinado a la piedad particular de ese donante que aparece en la puerta de la izquierda, presentado por su patrono san Miguel. Las inscripciones que rodean los marcos de los tres paneles son poéticas alabanzas en latín. En el exterior de las puertas van pintadas en grisalla las dos figuras de la Anunciación, como es frecuente en esta clase de obras flamencas. En el borde inferior de la tabla central aparece, bien explícita, la firma del pintor con la fecha 1437. En la reproducción de santa Catalina, puerta de la derecha, podemos apreciar la precisión de los pormenores: los capiteles de complicada labra, los vidrios emplomados y sobre todo el placentero paisaje con un castillo que se ve a través de la ventana abierta. La santa lleva una afiligranada corona sobre sus rubios cabellos flotantes, viste un lujoso vestido a la moda de las cortes flamencas, muy apretado en el pecho y ceñido en el talle, haciendo destacar el vientre en tal forma que podría parecer una alusión al estado de gravidez, absurdo en el caso de la doncella alejandrina, por lo que insistimos en que se trata de una línea de moda en la indumentaria flamenca de aquel tiempo. Lee atentamente un libro, empuña con la mano derecha una hermosa espada y tiene a sus pies la rueda de cuchillos que es atributo de su martirio. La tabla central está compuesta con grandiosa majestad, dentro de una iglesia gótica de tres naves, con fustes de mármol en sus columnas, estatuillas bajo doseletes y una rica alfombra sobre el pavimento de azulejos. En ese marco está sentada la Virgen, vestida con amplio manto rojo y sosteniendo al Niño desnudo en sus brazos, bajo un dosel decorado con flores y leones. Una ampliación de la Madonna a tamaño bastante mayor que el del original nos permitiría apreciar la tersa calidad de la pintura, su ejecución primorosa en detalles minúsculos, la certera simplicidad con que se logra esa intensidad expresiva de los rostros. Análogas observaciones podrían hacerse respecto a la tabla de la izquierda, en la que el pintor se ha recreado sobre todo en la coraza del arcángel. Muy notable es el capitel con jinetes que se ve sobre la cabeza de éste.
Galería de pinturas de Dresde
1437
31 x 55 cm. Óleo sobre madera

Jan Van Eyck
Retablito portátil, destinado a la piedad particular de ese donante que aparece en la puerta de la izquierda, presentado por su patrono san Miguel. Las inscripciones que rodean los marcos de los tres paneles son poéticas alabanzas en latín. En el exterior de las puertas van pintadas en grisalla las dos figuras de la Anunciación, como es frecuente en esta clase de obras flamencas.
En el borde inferior de la tabla central aparece, bien explícita, la firma del pintor con la fecha 1437.
En la reproducción de santa Catalina, puerta de la derecha, podemos apreciar la precisión de los pormenores: los capiteles de complicada labra, los vidrios emplomados y sobre todo el placentero paisaje con un castillo que se ve a través de la ventana abierta. La santa lleva una afiligranada corona sobre sus rubios cabellos flotantes, viste un lujoso vestido a la moda de las cortes flamencas, muy apretado en el pecho y ceñido en el talle, haciendo destacar el vientre en tal forma que podría parecer una alusión al estado de gravidez, absurdo en el caso de la doncella alejandrina, por lo que insistimos en que se trata de una línea de moda en la indumentaria flamenca de aquel tiempo. Lee atentamente un libro, empuña con la mano derecha una hermosa espada y tiene a sus pies la rueda de cuchillos que es atributo de su martirio.
La tabla central está compuesta con grandiosa majestad, dentro de una iglesia gótica de tres naves, con fustes de mármol en sus columnas, estatuillas bajo doseletes y una rica alfombra sobre el pavimento de azulejos. En ese marco está sentada la Virgen, vestida con amplio manto rojo y sosteniendo al Niño desnudo en sus brazos, bajo un dosel decorado con flores y leones.
Una ampliación de la Madonna a tamaño bastante mayor que el del original nos permitiría apreciar la tersa calidad de la pintura, su ejecución primorosa en detalles minúsculos, la certera simplicidad con que se logra esa intensidad expresiva de los rostros.
Análogas observaciones podrían hacerse respecto a la tabla de la izquierda, en la que el pintor se ha recreado sobre todo en la coraza del arcángel. Muy notable es el capitel con jinetes que se ve sobre la cabeza de éste.


Obras de:
Jan Van Eyck
El cardenal Nicolás Albergati La Fuente de la Gracia La Virgen y el Niño en una iglesia
Retrato de Giovanni Arnolfini Tríptico de la Virgen, san Miguel y santa Catalina Virgen del canciller Rolin


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